27 mayo 2007

LA EVOLUCIÓN DEL HOMBRE, O MÁS BIEN DE UN MARIDO

LA EVOLUCIÓN DEL HOMBRE,

O MÁS BIEN DE UN MARIDO...



Yo ayer estaba dormida como cualquiera, como explican los científicos del sueño cuando traspasas la frontera del descanso y llegas al sueño profundo. Pero no hay peor cosa que se meta un mosco a tus sueños ¡qué horror! De un brinco volví y prendí la lamparita del buró pero nada, ni rastros del maldito mosco y otra vez a dormir justo cuando en eso oigo el zumbido muy cerca.


¡Ay Dios no me lo van a creer! Era el susodicho el que zumbaba les juro, y no es que roncara naaaaa, ZUMBABA así tal cual. Ganas me dieron de traer un matamoscas tamaño king size para aplastarlo pero me contuve y le dí un codazo a medio zumbido.

-¿Qué te pasa? – le preguntaba pero él nada, mutis, pétreo, muerto el hombre. Se callaba un minuto y al rato otra vez. Ay no no no, es que tener un mosquito con alas es normal, hasta te tapas con la sábana o lo oyes cerca y te acomodas una cachetada y con suerte le atinas, pero tener un marido mosco, ¿cómo mata una eso sin que luego te arresten?


Con decirles que en un rato que dejó de zumbar soñé que le cambiaba el bote del desodorante por el del Raid y santo remedio, bien dicen en el comercial que si mata cucarachas, que no mate a un mosco-marido. Luego el susodicho salía de la regadera con la toalla envuelta como luchador de zumo, alzaba el brazo y se inclinaba el bote a la axila y yo para mis adentros pensaba: lo dejo, no lo dejo…lo dejo, no lo dejo y en eso me desperté porque volvió a zumbar el desgraciado.

Por eso lo primeritito que le pregunté en la mañana cuando despertó fue que si oyó al maldito mosco que enchinchó toda la noche y el muy cínico me dijo que no ¡háganme favor! Y todavía me preguntó si no lo había buscado.

-Claro -, le dije –si lo encontré zumbando en la almohada de junto.

Aunque luego me quedé pensando, ¿qué tal que este hombre en lugar de evolucionar de los monos, evolucionó del mosco? Así que por favor les pido que la próxima que les vuelva a molestar un mosquito no lo maten, no más lo espantan chuuu chuuuu y le abren la ventana para que se salga, no vaya a ser que estén aplastando al tatarabuelo del susodicho ¡qué horror!


23 mayo 2007

CLASES DE YOGA EN LAS MAÑANAS



CLASES DE YOGA POR LAS MAÑANAS





En la mañana me quedé tomando el café mientras veía en la televisión a un hombre para variar un poco greñudo el y para colmo haciendo yoga ¡qué bruto! Traía unos pantaloncitos entallados como de esos tipo mallas y se va quitando la playera negra ¡bárbaro! Un estómago de lavadero que dios guarde la hora. ¡Ay Dios! Estaba como para enseñar cómo hornear el pan, no para ponernos a las señoras a enroscar las piernas sin gritar. Ya después de que se acercó a una silla y empieza a retorcerse como lombriz con sal, ¡una flexibilidad el hombre que parecía resorte! Me acordé del susodicho que se tiene que sentar en la cama para quitarse los calcetines porque en la vida ha podido alcanzarse un pie. Después le pasan la voz suave, con una música según dijo era música Zen, igualita a la del Flautista de Hamelín pero ésta en vez de hipnotizar ratas, hipnotiza señoras que ven la tele en las mañanas. Para estas alturas ya no sabía si remojar una galleta en el café o irme a echar un regaderazo de agua helada ¡qué cosa!

Al final ya no le entendí si había que subir la pierna izquierda sobre la derecha y echarse para delante o estirar los brazos y luego las piernas, nada más lo escuchaba decir suaveciiiiito suaveciiiiiiiiito:
“Intenta ejercitar una aceptación desinteresada en todo momento con respecto a todo lo que experimentes.”

Pro eso cuando volteé y ví que al lado mío estaba preparando el desayuno uno que no sabe ni jota de yoga, mucho menos puede enroscarse a más de 30 grados (uyyy lo maravilloso que fuera que alcanzara al menos unos 60 grados), pero ejem…estem…. al menos todas las mañanas me prepara un café con leche y me lo lleva esté donde esté, y aunque le diga misa porque nos cortaron el teléfono tiene un don de concentración para desconectarse del exterior y no escuchar mi voz que ya la quisiera el maestro de yoga para un día de fiesta. Por eso aunque tenga ganas de matar al susodicho, y luego secuestrar al maestro de yoga voy a poner en práctica todo lo que dijo, claro sin enroscarme tanto pero de algo ha de servir ¿no creen?



¡Ayyyy lo que no hará una por tomar café caliente en las mañanas!


.

20 mayo 2007

UN DÍA DE CAMPO

UN DÍA DE CAMPO


Ayer que nos fuimos de picnic al Parque de los Ciervos ¡ay hubieran visto eso! Me sentía como la señora Ingalls cargando la canasta y poniéndo en el pasto seco un mantel para sentarnos encima. Se ve que los niños son de asfalto, que cuando ven un pedacito verde se sueltan como cachorritos a correr de acá para allá y hasta regresan con la lengua de fuera muertos de sed. El susodicho quería respirar aire puro, y hasta se me hizo raro que nos propusiera salir con todo y que había futbol, hasta que me enteré que el partido “de vuelta” era más tarde, porque han de saber que estos del fútbol se avientan un partido de ida y otro de vuelta que ya hasta amenacé al susodicho que en esta casa los frijoleiros también van a ser de ida y de vuelta ¡faltaba más!

Ya estábamos de lo más relajados tirados viendo el cielo azul, como en las películas que pasan donde se ve que no les pica el pasto. El susodicho y yo respirábamos paz, eso creíamos hasta que ví que el susodicho se enderezaba y se quedaba apuntando para un lado, como los perros esos de cacería que señalan con la pata estirada dónde cayó la presa.

-¿Qué viste amor, un venado? – le pregunté de lo más relajada.

-Si, pero uno de dos patas - dijo el susodicho.

Era el greñudo ese amigo de Lady Pubertiana que se vino como gato siguiendo la longaniza. Ya iba a pararse el susodicho a amarrarle una correa a un árbol al greñudo ese para mantenerlo un metro a distancia de la Lady Pubertiana cuando le dí un pellizco y antes que dijera otra cosa le recordé cuando tenía la misma edad y andaba igual de greñudo, con las patillas de Elvis y el pantalón acampanado y andaba como perro en celo atrás de cuanta minifalda se le atravesaba y entonces fue que se calmó un poco, aunque no dejaba de apuntarles la mirada.

Ya después de un rato se fue acostumbrando y no dijo nada cuando le invité al greñudo un sándwich de jamón y hasta le hice un espacio para que se sentara encima del mantel y es que el susodicho con la hija es como el caballo ese de la película de Spirit, que era indomable hasta la pared de enfrente hasta que le encuentran el modo, más cuando el greñudo ese nada tonto le empezó a preguntar de las palomas, que sí cómo sabían para dónde volar para regresar al palomar, y hasta usó la táctica más astuta que yo haya visto jamás cuando le dijo que le daban ganas de tener un palomar ¡háganme favor! Para esas alturas el susodicho ya casi le convidaba de su sándwich, que ya es decir y Lady Pubertiana tenía una cara que lejos de ser de felicidad más bien se le notaba un poco de enojo.

-¿Qué te pasa mija? – le pregunté.

-Míralo mamá, - me dijo señalando al greñudo y a su papá, -conmigo no habla así tan ameno.

-¿Quién, tu papá?

-Noooo, mi amigo!- decía Lady Pubertiana suspirando para adentro.

-Viéndolo bien, conmigo tampoco habla así.

-¿Mi amigo? – preguntaba Lady Pubertiana.

-No, tú papá- y nos abrazamos solidarias, como solo se abrazan dos de su género que identifican su pena.

-¿Una dona? – y le abrí una bolsita de donas bimbo, le dí una a ella y otra para mí mientras me servía café del termo. Y ahí nos quedamos escuchando la felicidad ajena mientras remojábamos nuestra soledad en el café.

Hay que ver cómo corregirle al refrán ese para que quede de: “Se gana una hija pero se pierde un marido y un yerno”

¡Hombres estos!

17 mayo 2007

CUANDO UN HIJO DICE, "ES QUE"

Muchas pero muuuuchas gracias a todos los que dejaron felicitaciones, ¡besos y apapachos para todos!, donde que aquí estoy con Lady Pubertiana y el hooligan tirados en el sofá viendo la programación de la mañana todo por que en la mañana que abro el ojo y veo una penumbra de luz por la cortina ¡qué cosa! más tardé en brincar de la cama que ya le estaba gritando a todo el mundo para que se apuraran, que seguro ya íbamos tarde.

El hooligan todavía modorro me decía, "Es que...es que", es que NADA, a bañarse escuincle que está bien que nos haya ahorrado un dineral de agua con su huelga de regadera pero tampoco quiero que lo odien sus compañeros por apestoso ¡pos este!

Luego Lady Pubertiana que ahora que le está entrando la vanidad le ha dado por secarse el cabello todas la mañanas y encima sale con que si se lo va a planchar. El susodicho empieza a gritarle que cómo es posible que se lo planche, que la plancha y el almidón sí, pero la plancha y el pelo es cosa de locos y Lady Pubertiana a todo le contesta "A-já"

Ya cuando vamos en camino el hooligan sigue con su "Es que...es que" y el susodicho le da su discurso que para estudiar no hay pretexto que valga, que valore todo el sacadero de muelas que tiene que hacer para pagar sus colegiaturas como para que salga con sus cosas. Así iban todo el camino hasta que nos topamos con un embotellamiento que dios guarde la hora, no crean que embotellamiento del que le da al susodicho cuando hay fiestas ehh, ese no, este era del trafical que había por que justo a esas horas se ponen a arreglar el asfalto.

Yo ví a un muchacho morenito con su casco y su pala acercándose, pero cuando el susodicho se bajó a regañarlo que cómo era posible que si no tenían sentido común, que trabajaran a otras horas bla bla bla el pobre hombre ya estaba de un pálido que no vieran. Pero mi querido hooligan seguía con su "pero es que..." que el susodicho ya encarrerado casi lo cachetea al pobre.

Ya por fin llegamos a la escuela, bájense todos del coche y a correr porque había una señora platicando con otra tapando un carril y como el susodicho desde las 6 que ya venía engenderado en Hulk le tiró ojos de pistola.

Ya cuando pasamos por la puerta vimos que a los niños parados en la puerta. Todavía el energúmeno del susodicho regañó al portero, ¡ay Dios que miedo con este hombre! No sé a quién le faltó regañar porque este desde que amaneció pasó por regañar a todo el Estado de México ¡qué horror! Hasta que el portero tomó su radio y se comunicó con alguien y dijo: "Tengo a dos niños que están expulsados el día de hoy pero su papá a fuerza quiere que entren"

-¿Expulqué? - dijo el susodicho

Y en eso el hooligan sacó de su suéter un papelito blanco firmado por el Director: "Señores, sus hijos han acumulado TRES retardos en el período a la entrada por lo que quedan suspendidos el día 17 de Mayo del 2007"

¡Madre santa! Está visto que cuando un hijo dice "ES QUE" te puede salvar la mañana y así de simple, te puede salvar de un marido energúmeno, de salvarle la vida a un trabajador, de no ahorcar al portero de una escuela. La próxima vez que un niño diga ES QUE se para el mundo porque se para ¡Ohhhh si!


.

15 mayo 2007

MI CUMPLEAÑOS

Desde en la mañana que me desperté que me ví una cana que les juro por dios la noche anterior no la tenía, ¡ay dios lo peor! no era cana, ¡era un mechón! y claro cuando ví el calendario me dí cuenta porqué, ¡si hoy es mi cumpleaños! Así que rápido me apuré a arreglarme para ir corriendo al super a comprar un Clairol.

Ya está la mesa puesta y todo preparado, todo lo que les gusta: los sandwichitos, las cervecitas, los danoninos y hasta el tequilita, aquí los espero para partir el pastel que ustedes son mis invitados especiales así que no se hagan y cuando les haga la señal todos soplan al mismo tiempo, que con tanta vela ya no me alcanza el aire.

(El que llegue tarde le toca lavar los platos)


14 mayo 2007

COMIENDO CON EL FANTASMA

COMIENDO CON EL FANTASMA


Ayer que estaba el día rico, un poco nublado pero el calorcito que invitaba para que el susodicho hiciera su carne asada. Yo felíz, porque ya había amenazado con que todo el santo día había futbol, como quien dice esas iban a ser las pocas horas para convivir con él porque ya estando el partido, ni hijo ni marido ¡qué cosa!

En seguida bajó a poner en el asador unos chorizos envueltos en papel aluminio y dijo que mientras se cocían iba de rápido a comprar la carne. Ya como al a media hora que me asomo a la ventana de la calle y veo una humareda que dios guarde la hora, todavía la muy ingenua voy y le digo a mi querido hooligan que viera tanto humo, que seguramente algún idiota estaba quemando pasto en el campo hasta que oigo el grito del hooligan: “¡Somos nosotros mamá!”

¡Madre santa! pegué un brinco de la silla y me bajé a ver el asador, que ya no era asador, eran llamas como las del mismísimo infierno ¡qué horror!

-Tú padre me va a oir – decía apretando los dientes, -aunque se ponga a resongar como el tío Memo, ni modo – y le apagué al asador.

-¿Quién es el Tío Memo? – me preguntó el hooligan.

-Un tío de tu papá que vivía atrás de la escuela, tenía fama de malhumorado el pobre, nada más porque llamó a la escuela que si no se callaban les ponía una bomba.

-Ay no lo invoques porque en una de esas se nos aparece- decía Lady Pubertiana que como se la pasa viendo un programita en la tele de “Ghost Whisper” ya se cree que es medio médium de los muertos ¡háganme favor!

Y en eso justo se cae la tapa del asador. Más tardamos en vernos a los ojos que ya estábamos saliendo disparados de ahí. Luego volteo y veo al hooligan afuera todavía, amarillo como de hepatitis ¡pobre! Le abro la puerta y grita “Estúuuuupida”

-Te me vas castigado- le contesto,
- a mí no me dices estúpida.

Hasta que me dí cuenta que era a la Lady Pubertiana que la méndiga le cerró la puerta a propósito para dejarlo afuera, así que no me quedó de otra que reafirmarle el ESTÚPIDA por andar dejando a su hermano con los fantasmas.

Dicho y hecho, llegó el susodicho y empezó a resoplar, que quién apagó el asador, que cómo es posible y así, ¡bueno! se quejó hasta de que escandalera traía el vecino que estaba podando el pasto.


Yo les estaba explicando a los niños que hay que entenderlo un poco por que su padre con hambre es un energúmeno hasta que se volteó y dijo, “Ganas dan de ponerle una bomba a la podadora esa” y se nos bajó el color a todos, ¡qué les digo! hasta el hambre se nos quitó, más cuando Lady Pubertiana nos contó del capítulo pasado donde el fantasma se mete al cuerpo de uno para poder comunicarse.

Ya luego nos fuimos a comer con el fantasma, digo…con el susodicho, ni modo de dejarlo comer solo así como así. ¡Pobres escuincles estos! El susodicho le pedía la sal al hooligan y casi se le aventaba con tal de no acercarse, con decirles que hasta el susodicho se sorprendió que no hubo pleito con Lady Pubertiana por las tortillas, no como siempre que se muere de coraje cuando él quiere una y esta escuincla se la gana. Ya estaba el pobre hombre pensando que tenía unos hijos dignos de presumir de lo bien educados sin darse cuenta que la educación se les vino de saber que este Domingo comieron con el fantasma.

Ya por eso luego mientras el susodicho veía su fútbol, yo mandé a Lady Pubertiana a la otra tele para que viera si estaba su programa ese a ver si dicen cómo hacer para sacarle el fantasma de adentro a las personas, porque no vaya a ser que a los fantasmas de ahora les dé por saber de frijoleiros ¡qué cosa!

10 mayo 2007

02 mayo 2007

DÍA DEL TRABAJO COMO PARA IRSE A TRABAJAR

UN DÍA DEL TRABAJO COMO PARA IRSE A TRABAJAR





Si el problema no es que el día del trabajo no se trabaje, el problema es que el día que no se trabaje termine uno con eso de la comunicación entre padres e hijos para que no crezcan traumados. ¡Más nos hubiera valido ir al Blockbuster como le dije cien veces al susodicho, pero necio él quesque hay que convivir con la familia, que no todo es televisión! Claro, como ayer no hubo partido de su equipo ese de los Pumas.

Todo empezó con el grito de Lady Pubertiana llamándonos.

¡Ay qué manera de cortarle el relajamiento a uno de veras! El susodicho se paró como resorte yo creo que pensó que nos había caído de visita el pretendiente greñudo de esta escuincla. Ya iba con su cara de pocos amigos como para advertir al gato que cuidadito y se acerca a la longaniza, cuando de repente regresó a aplastarse en el sillón.

-¿Pues qué pasó? – le pregunté.

-¡Y ya te dije que no estés viendo esas cosas! - Gritó el susodicho sin contestarme.

-¿Ay pero qué te pasa?

-Esta escuincla que está viendo encuerados en el internet.

-Es arte papá – gritaba Lady Pubertiana desde el despacho.

-Ah si claro, ahora ya le llaman arte a siete mil encuerados en el zócalo de la ciudad. De-ge-ne-rados es lo que son – decía el susodicho.

Me sentí igual que cuando el susodicho está pasmado viendo su partido de fútbol y le grita que es fuera de lugar a la pantalla del televisor. Viejo loco, ni quien entienda nada.

-Sí, - dice el susodicho, -quesque un viejo Sputnik está convocando gente para que se encuere en el Zócalo y fotografiarlos.

-Tunick – le corrigo, pero el susodicho estaba como león, ya no supe si de tanta hambre o de cachar a esta escuincla viendo colas ajenas.


Pa pronto se metió el hooligan que siempre que lo mando a hacer la tarea le sale la sordera, pero para otros asuntos tiene un oído agudo que no vieran.

-¿Sin brasiereeeee? – preguntaba este escuincle con tonito cantadito y una cara de lujurioso que dios guarde la hora.

-Sí mijo, sin N-A-D-A.

-¡Vamos! ¡Vamos! – gritaba y pegaba de brincos este mini-degenerado.

-Pero también te van a ver a ti tus cosas ehhh- le advertí con ese tonito de consejo de cuando a una madre le sale hablar de algo que tiene que ver con sexo a un hijo libidinoso.

-No más a ver.

-Que ver ni qué ver ¡pos este! ¡úschale a bañarse que mañana hay escuela! - y me lo llevé de una oreja a la regadera, que hasta eso ya no lo regaño mucho porque ahora que vino el recibo del agua por $94 pesos, el susodicho en lugar de regañarlo por no bañarse, hasta lo felicitó por su esfuerzo en el ahorro del agua.

Pero luego me quedé medio preocupada, porque para que el hooligan no hiciera berrinche el susodicho le dijo “Luego vemos” y cuando este hombre dice eso, es que ya está dando medio brazo a torcer. Así que por si las moscas aunque me odien por gastarme los cartuchos de tinta yo ya me voy a imprimir señalamientos de estos para ponerlos por todos lados:




Que cuando venga el dichoso Tunick ese y a estos dos se les ocurra ir de mirones, no me vaya a culpar el oftalmólogo por que no hice nada por mantenerles los ojos en su lugar a este par.

Si a estas alturas ya tendría que saber yo que de tal palo lagartón, tal astilla degenerada ¡pos estos!